El ajo blanco es una joya de la gastronomía andaluza, especialmente popular en la región de Málaga. Tiene una historia que se remonta a la época de los romanos. En la antigüedad, ya se preparaban sopas frías con ingredientes simples y nutritivos, y la combinación de almendras y ajo es una herencia de esos tiempos.

Aquí tienes una receta sencilla para disfrutar de esta delicia en casa.

Ingredientes:

  • 150 g de almendras crudas (puedes usar almendras tostadas si prefieres un sabor más intenso)
  • 2 dientes de ajo (ajusta según tu gusto)
  • 100 g de pan del día anterior (preferiblemente pan blanco)
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 750 ml de agua fría
  • Sal al gusto
  • Para decorar: Uvas peladas, trozos de melón, o jamón serrano en lonchas finas

Instrucciones:

  1. Prepara el pan: Corta el pan en trozos y ponlo en un bol con un poco de agua para que se empape. Deja reposar unos 10 minutos.
  2. Tritura las almendras y el ajo: En una batidora o procesador de alimentos, añade las almendras y los dientes de ajo pelados. Tritura hasta obtener una mezcla fina.
  3. Añade el pan: Escurre el pan y agrégalo a la mezcla de almendras y ajo. Tritura todo junto hasta que esté bien integrado.
  4. Incorpora el aceite: Mientras sigues batiendo, añade el aceite de oliva virgen extra poco a poco. Esto ayudará a darle una textura cremosa y rica a tu ajo blanco.
  5. Añade el agua: Poco a poco, añade el agua fría mientras sigues batiendo. Ajusta la cantidad de agua según la consistencia que prefieras; más agua para una sopa más ligera y menos para una textura más espesa.
  6. Sazona y mezcla: Añade sal al gusto y mezcla bien. Si es necesario, ajusta el sabor o la textura añadiendo más agua o sal.
  7. Enfría y sirve: Deja que el ajo blanco repose en la nevera durante al menos una hora para que esté bien frío. Esto también permite que los sabores se mezclen mejor.
  8. Decora y disfruta: Sirve el ajo blanco en cuencos fríos y decora con uvas peladas, trozos de melón o unas lonchas de jamón serrano. ¡El contraste entre la suavidad del ajo blanco y los acompañamientos es simplemente perfecto!

Consejos:

  • Para un toque extra: Puedes añadir un poco de vinagre al gusto para darle un toque ácido que realce los sabores.
  • Versión vegana: Si quieres hacer una versión vegana, simplemente omite el jamón serrano y elige un pan sin productos de origen animal.

¡Y ahí lo tienes! Un ajo blanco fresco, cremoso y delicioso, ideal para disfrutar en los días de calor. ¡Espero que te guste tanto como a nosotros!